03 septiembre 2015

Tengo una vieja máquina de coser, esta es su pequeña historia !

 

¿Alguna vez has experimentado la sensación de felicidad que te provoca recibir un regalo inesperado? ¡Yo sí! Y esta vez no solo ha sido uno sino varios viejos objetos antiguos que han llegado a mi vida a través de “Estelita” una vieja y querida amiga de mi familia, recientemente Estelita se interno en una casa de reposo razón por la cual literalmente vació su casa, muchas cosas fueron heredadas a familiares y amigos, otras fueron puestas en venta y muchas otras más fueron almacenadas en bodegas, usted no tiene idea la cantidad de cosas que había, era impresionante. Hoy quiero compartir una historia con un objeto en particular, se trata de una vieja máquina de coser Singer, una soleada tarde atravesé la puerta para entrar a casa de Estelita, (hace años que no la veía) después de una pausada conversación, llegamos al patio de esa vieja casa que tantas veces visite de niña, la casa siempre tuvo el mismo diseño vanguardista clásico  de los años setenta, Estelita habitaba esa casa junto a su sobrino, ambos son solteros, en mi interior estaba siendo atacada por algunos recuerdos de infancia que se mezclaban con el olor a viejo que rodeaba todos esos objetos, tu sabes; es como cuando te ausentas de la realidad al mismo tiempo que presionas a tu cerebro para tratar de revivir todos esos recuerdos que inevitablemente se han ido, esta vez me encontraba en ese patio junto a mi esposo y mis hijos, papá y mamá también estaban ahí; ellos fueron los que me dijeron “Vamos arriba a ver la máquina” hablaban de una vieja máquina de coser Singer, recuerdo bien que cuando era niña y me llevaban a visitar esa casa yo siempre veía las escaleras pero jamás pasaba del tercer peldaño, por alguna razón que desconozco nunca pudimos subir al segundo piso, así que para mi era todo un misterio tratar de descifrar las cosas que había en las habitaciones, (era una familia que siempre vivió con cierta opulencia), así que yo imaginaba que debía tener elegantes dormitorios con sábanas de seda y pinturas estilo Boticelli, después de tantos años había llegado el momento para subir las escaleras completas a paso lento; los últimos rayos del sol se filtraban por la ventana, lamentablemente arriba todo se reducía a cajas apiladas y mucho polvo, entramos a una de las recamaras y en un rincón estaba la máquina, intente mover una enorme torre de cosas para poder verla de cerca, pero había muy poca luz y además hacía mucho calor, mientras la observaba pensaba en lo mucho que me gustaría tener una máquina igual, pensaba también como se sentiría usarla y lo difícil que debía ser descoser la tela cuando me equivocara en las costuras; en realidad yo ni siquiera tenía idea del mecanismo, tal vez tendría que lidiar muchas veces con la bobina, es más ni siquiera sabía si la máquina iba a funcionar, ¡Sí! Mi imaginación volaba adentro de absurdas situaciones como si yo fuera la dueña, y en esos momentos eso me resultaba  una cosa imposible porque yo sabía que el dueño de la máquina era ni más menos el sobrino de Estelita que siempre tuvo fama de persona prepotente y poco amigable ( aunque al parecer, según la versión de mis papás, el tiempo y una enfermedad lo había convertido en una persona más amable), esa máquina simplemente me había cortado la respiración, de alguna manera me sentía como cuando te das la media vuelta después de ver las obras de arte en una exposición, o como cuando en una rifa dicen el número ganador y no es el tuyo, en fin, bajamos y mi papá ya estaba conversando con el sobrino, alcance a escuchar como decía: “A mí hija le gusto mucho la máquina, quiere saber si tu la vendes, y cual es el precio” (yo pensaba, “Por Dios papá! La máquina se ve impecable, tiene cajones y a demás es una Singer, no debe ser nada barata!) y entonces sin más rodeos él dueño solo dijo “Yo se la regalo” Yo no podía creer que fuera cierto, así que interrumpí la conversación para decir “¿En verdad, usted me regala la máquina? Preguntaba al mismo tiempo que me escondía detrás de una sonrisa nerviosa, para después escuchar un “Yo sé que estará en las mejores manos” un tipo con el que jamás había hablado, que no era mi familia ni siquiera era mi amigo me estaba regalando uno de los pocos recuerdos que le quedaban de su madre, quien posiblemente le cosió un par de prendas y una cálida frazada en época de invierno, es una de esas cosas que cuesta trabajo comprender, yo quería gritar y abrazarlo pero solo me limite a decir un “Muchísimas gracias”, quiero pensar que tal vez tuve un golpe de suerte o hice algo bien en la vida, porque sigo siendo un entusiasta de la costura y un fiel cazador de viejos objetos, tener esta máquina en mi casa me hace feliz, la máquina es muy bonita y funciona, tiene algunas fallas por falta de mantenimiento pero espero alguien que la pueda restaurar completamente, fue emocionante usarla por primera vez, sentí mucha nostalgia al abrir los cajones y encontrar costuras a medias, viejos carretes, hilos y hasta parches que nunca fueron usados, era como si el tiempo se hubiera quedado detenido adentro de esos cajones.
Y como las palabras a veces no son suficientes aquí tienen unas fotos de mi nuevo tesoro.

Gracias por leer.
Eri
Have you ever experienced the feeling of happiness that causes you receive an unexpected gift? I do! And this time was not only one but several old antique objects that have come into my life through "Estelita" an old and dear friend of my family, recently Estelita went into a nursing home why literally emptied her home, many things were inherited from family and friends, others were put up for sale and many others were stored in warehouses, you have no idea how much stuff I had, it was awesome. Today I want to share a story with a particular object, it is an old Singer sewing machine, a sunny afternoon through the door to enter the house Estelita (years had not seen) after a leisurely conversation, we arrive at courtyard of the old house so often visit a child, the house always had the same modern design classic from the seventies, Estelita inhabited the house with his nephew, both are single, inside I was being attacked by some childhood memories that mingled with the smell of old surrounding such objects, you know; It's like when you are away from reality while you press your brain to try to revive those memories that inevitably gone, this time I was in the yard with my husband and my children, mom and dad also were there ; they were the ones who told me "Let´s go upstairs to see the machine" spoke of an old Singer sewing machine, I remember well that when I was a kid and I had to visit this house I always saw the stairs but never passed the third step, for some unknown reason we never go upstairs, so for me it was a mystery trying to decipher the things that were in the room (it was a family who always lived with some wealth), so I figured he must have elegant bedrooms with silk sheets and Boticelli paintings style, after all these years it was time to climb the stairs slowly complete; the last rays of sunlight filtered through the window, sadly above all came down to stacked boxes and dusty, we entered one of the bedrooms and in the corner was the machine, try moving a huge tower to see things up close, but there was very little light and it was very hot while watching thinking how much I would like to have a machine like this, also thought it would feel like to use it and how hard it must be unpick the fabric when I make a mistake at the seams; I actually had not even thought of the mechanism might have to deal often with the coil, it is not even known if the machine would work, yes! My imagination was flying in absurd situations as if I were the owner, and at that time it was an impossible thing to me because I knew the owner of the machine was more or less Estelita nephew who always had a reputation for arrogant little person friendly (although apparently, according to the version of my parents, time and disease had become a kinder person), this machine had just cut my breath, somehow I felt like when you turn yourself around after to see works of art in an exhibition, or when in a drawing and say the winning number is not yours, finally, we got off and my dad was already talking with the nephew overheard as saying, "My daughter he liked the machine, wants to know if you sell it, and what is the price "(I thought," Jeez dad! The machine is spotless, has drawers and others is a Singer, should be nothing cheap!) and then bluntly only the owner said, "I gave it" I could not believe it was true, so I interrupted the conversation to say "Really, you give away my machine? Wondered while I hid behind a nervous smile, then listen to "I know you will be in good hands" a guy who had never spoken, it was not my family was not even my friend I was giving one of the few memories he had left his mother, who sewed possibly one pair of clothing and a warm blanket in winter time, it is one of those things that is hard to understand, I wanted to scream and hug but only limit me tell you a "Thank you", I think that maybe I had a lucky girl or did something right in life, because I'm still a sewing enthusiast and a true hunter of old objects, having this sewing machine in my home makes me happy, the machine is very nice and works, has some flaws due to lack of maintenance but hopefully someone who can fully restore, was exciting sew it for the first time, I felt very nostalgic to open drawers and find seams and half, old reels, lines and even patches they were never used, it was as if time had been detained in these drawers.
And sometimes words are not enough here are some pictures of my new treasure.

Thank you for reading









2 comentarios:

Miriam Vaca dijo...

Tienes un gran tesoro Eri, y no podía quedar en mejores manos. Yo tengo una igual, solo sin el mueble de soporte, es la pura máquina, era de la mamá de mi suegra, fue un regalo también, aunque a la mía le adaptaron un motor antes de regalarmela, pero dice mi suegra que cuando compre el mueble puede usarse con el pedal o con el motor, como a mi se me haga más fácil. El tipo de máquina es más o menos de los años 30's según me dijeron, asi que quizá tu máquina sea de por aquellas épocas. Mil felicidades.

Unknown dijo...

Que linda historia Eri, y que gusto que este regalo haya sido para ti, seguro la disfrutaras mucho!

Mi abuelita materna tenia una Singer muy parecida y me encantaba sentarme a su lado a comer chocolate mientras ella cosia cosas muy lindas.